
En su abrazo yo abrazaba todas las rosas:
las rosas de la piedra y las del sueño,l
as rosas del torrente y las del vino,
las furibundas rosas cinceladassobre el cráneo del sol, en ajetreo continuo;
las de apretada nieve, rosas, con que ciñomi frente en un círculo de llamas;
y las implacables que coronanla espina de la rosa;
las que disgrega el éxtasis en tornoa los banquetes del amor,
y las que lluevenceniza y agoníasobre la faz del moribundo;
las rosas del poema y las del humo,
las rosas del rosario y las del tigre,
las invisibles rosas de mi sangre y las azulesque hará brotar mi muerte,
mi terraza barrida y la brisa de las rosas entrando por los balaustres de la tarde;
las rosas que treparon la escalera,y la que se prendió a la cerraduraal él cerrar la puerta;
las rosas de su sexo y de su pierestañadas y aún tibias sobre el lienzo alimenticio y lechal de la mañana,
las rosas del que llegó y aún no se ha ido;
en sus brazos yo las abrazaba:
la lacerante rosa aún no podada que balancea su olvido sobre el tallo;
y la incomparable que perdura en todo lo que fua, o pudo no haber sido;
la rosa desnuda de la rosa.
ROSARIO FERRÉ ( Puerto Rico, 1938 )
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